La risoterapia.

Colaboración de Nadiezhda Daquinta Rico, psicologa del Grupo de Psicología y Desarrollo.

Diferentes corrientes filosóficas conocen desde hace siglos la importancia de la risa y el sentido del humor promoviéndolo de manera práctica. Aunque algunos consideren a la risa y el sentido del humor algo sin importancia, han sido abordados por importantes pensadores, como Aristóteles, Sigmund Freud, Immanuel Kant, Thomas Hobbes y Oscar Wilde, en la actualidad, se ha comprobado lo positivo de esta acción que se conoce como Risoterapia ella por si sola no es magia de un día, pero sus beneficios se han podido comprobar a largo plazo.
Científicamente, se ha comprobado que la risa franca, la carcajada, aporta múltiples beneficios: rejuvenece, elimina el estrés, las tensiones, la ansiedad, la depresión, adelgaza, es beneficiosa para los problemas cardiovasculares y respiratorios. Nos ofrece aceptación, comprensión, alegría y relajación.
Recientes estudios sobre la capacidad de las carcajadas para combatir todo tipo de enfermedades indican que mientras reímos liberamos gran cantidad de endorfinas, responsables en gran parte de la sensación de bienestar.
En una singular asociación médica estadounidense figura como mérito extraordinario de sus miembros la condición de payaso. Se trata de la American Association for Therapeutic Humor (AATH), fundada hace una década y con medio millar de miembros, entre los que abundan los profesionales sanitarios. Los últimos presidentes de esta asociación, “comprometida con el avance del conocimiento y la comprensión del humor y la risa en relación con la curación y el bienestar”, según reza en sus estatutos, han sido Patty Wooten, una enfermera con 25 años de experiencia y 20 años como payasa profesional; Ed Dunkelblau, psicólogo clínico, y el actual Steven M. Sultanoff, también psicólogo clínico además de humorista.
Entre los miembros de la AATH hay también investigadores orientados al estudio de la risa y la risoterapia, y otros que trabajan en el campo de la psiconeuroinmunología, como el neurólogo estadounidense Barry Bittman, que estudia cómo las emociones afectan al sistema inmunológico.
El tema ha sido llevado a la pantalla del cine, cuando el famoso actor cómico y dramático Robin Williams encarnó a “Patch Adams”, un médico de Virginia Occidental, que inició en los años 70 –siendo estudiante- la aplicación de la risa en Estados Unidos para tratar a los niños con diversas dolencias. Con ello intentó revolucionar la relación tradicional médico paciente. A partir de entonces se comenzó a utilizar la técnica de la terapia de la risa en hospitales de EEUU, Suiza, Alemania y Francia. Ha visitado Cuba en varias ocasiones llevando la risa a varios hospitales pediátricos, en especial las salas de Oncología pediátrica.

Fuentes consultadas:
http://risoterapiatelematica.blogspot.com
http://www.risoterapiabarcelona.com.es/
http://www.sld.cu/uvs/cirured/temas.php?idv=3901

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.